Una de las apuestas de la temporada. Un universo vuelto a la
vida de manera espectacular y milagrosa por Christopher Nolan después de que
Joel Schumacher lo cogiese, lo pisase y
lo tirase a la basura. ¿Una explotación justificada?
Tras el éxito de la trilogía de El caballero oscuro y a la espera de la muy polémica Batman VS Superman: dawn of justice, ha
llegado a la pequeña pantalla Gotham. Una
serie que pretende ser una precuela de la historia original de Batman con el
comisario Gordon de protagonista y con el asesinato de los padres de Bruce
Wayne como punto de partida.
Son ya suficientes los capítulos como para poder
hacer un análisis de la esencia y la estructura de la serie, pues, a menos a
que dé un giro radical (algo que se antoja más bien imposible), la base está
más que explicada.
Uno no puede parar de imaginarse qué debe sentir un amante
de las series de calidad cuando termina de ver Breaking Bad, Juego de tronos, House of Cards o incluso los últimos
episodios de Homeland, y se encuentre
con esta. Vendida como una serie para
estar en lo más alto, Gotham se queda a años luz de ser algo que
pueda hacer historia o que marque de alguna manera. Una estructura tan mediocre
como que, mientras hay una trama principal (que interesa bien poquito) te relleno
los capítulos con casos policiales pésimos que no tardan más de 10 minutos en
resolverse. Y así continúa, con una esencia que se queda en tierra de nadie,
uno no sabe si está viendo una serie de gangsters, una peli mala de ciencia
ficción o un anuncio de juguetes para niños.
A falta de que el murciélago (el cual por cierto está retratado
por un muchacho más bien repelente interpretado por David Mazouz) crezca, nos ponen a un
justiciero sin máscara: James “Don perfecto” Gordon (Ben Mckenzie). Tan
santurrón, tan políticamente correcto,
tan… cliché. Y para clichés, su compañero Harvey Bullock (mal elegido el
nombre, eso lleva a confusiones), interpretado por Donal Logue, el compañero poli
malo que se ha convertido en eso porque la vida le ha tratado muy mal.
¿Qué decir de lo demás? Quizá lo positivo sea
Robin Lord Taylor, que se mete en la piel de un joven Oswald Cobblepot (el
futuro pingüino) bastante psicópata y manipulador enredado en un
doble juego en la guerra de mafias entre Falcone y Maroni. Lugar en el que
aparece Fish Money (Jada Pinkett Smith), un personaje que nunca ha aparecido en
el universo de Batman y que más bien podrían haberse ahorrado….
Puntuación de CINEREW: 4’9 sobre 10










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